arquitectura con minúsculas

"mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo" e. galeano

¿Dónde está Frodo?

The ring

“Tres Colegios para los Decanos Elfos bajo el cielo.

Siete para los Decanos Enanos en casas de piedra.

Nueve para los Decanos Mortales condenados a morir.

Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro

Un Anillo para gobernarlos a todos. Un anillo para encontrarlos,

un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas

en la Tierra de España, donde se extienden las Sombras”

 

¿Para qué sirve el CSCAE?

Su utilidad institucional, no la pongo en duda, los arquitectos (más aun con los problemas de ego que solemos llevar como tara emocional tras el paso por las cátedras de Proyecto y entronamiento personal) necesitamos un lobby. No está de moda tener lobby, pero parece no haber otra herramienta eficaz de presión que puedan servir de herramienta eficaz para defender, o mejorar, la profesión.

Entiendo que el CSCAE basa su existencia en estos puntos, lo dice el RD 327/2002:

  1. REPRESENTACIÓN UNITARIA: interlocución única y representación institucional
  2. ORDENACIÓN: el establecimiento de las normas que nos regulan
  3. COORDINACIÓN: registrarnos y arbitrarnos, además de auto gestionarse.

¿Hay alguien que pueda afirmar que se cumplen estos 3 preceptos?

No todos los COAs respetan esa representación, ni el CSCAE es activo en la regulación de mucho (o en la defensa de la profesión como se ha visto en la molicie general frente a la LSCP o en nuestra representación frente a Europa), y aun menos existe una coordinación con COAs, con Universidades o entre ellos mismos.

Artículos y cartas al respecto hemos podido ver en estos días con muchísima carga y mucho debate.

Sobre la obsolescencia estructural  @enemas1

En forma de carta abierta y reflexiva (con propuestas realmente interesantes) @bsARethinkingA

A través de artículo de fondo con mucha carga crítica @anatxuz

 

En toda esta opinión vertida se habla mucho sobre profesión, sobre nuestra situación actual, pero se ahonda mucho en el tema que ahora nos ocupa, la ESTRUCTURA, a varios niveles. La estructura de nuestra profesión actual y los cambios que ha sufrido, la estructura de poder de quien nos representa y la estructura orgánica de procesos de elección y representación.

Sobre la profesión hemos podido reflexionar a base de batirnos el cobre y comprobando cómo conocer hasta la marca del bikini de Le Corbusier no se ha probado como una herramienta útil para sobrevivir como trabajador comprometido y autosuficiente. El cambio ya ha llegado y solo los que han bajado del pedestal podrán evitar el golpe. Y eso con suerte.

La estructura de poder ha tenido menos prensa, pero a nadie se le escapa que las tremendas luchas intestinas del CSCAE entre varios de sus miembros mediando denuncias y acosos varios (dicho esto con una cierta cautela, no dispongo de información de primera mano) y la falta de acuerdo con los COA de mayor tamaño la han llevado a la obsolescencia directa. La estructura es pobre en sus mimbres, pero no ha sido liderada correctamente en busca de dos objetivos que entiendo primordiales:

1. Defensa de la profesión y articulación de las distintas áreas profesionales en las que estamos segmentados, así como el estudio de nuestra necesaria convergencia europea.

2. Aglutinar a todos los arquitectos bajo un sentimiento de unidad común NO FORZADO.

Y eso se ha perdido. La defensa coordinada de la arquitectura ha quedado en entredicho al ver como las nuevas leyes propuestas nos han arrollado, confiando solo en la suerte y no en la eficacia de quién nos representa. Y eso nos hace ser cada vez más escépticos con los organismos que deberían de estar ahí por nosotros y no para ellos.

Esto pasa a cualquier escala. El decano y tesorero del COAM fueron amablemente invitados por la Junta de Representantes en pleno a dimitir por una adjudicación de 3,3M€ desde el Ayuntamiento de Madrid, pero nadie se da por aludido en su responsabilidad de representación. Todos permanecen, pese a las losas que van cayendo.

Así pues la estructura falla porque no es capaz de cumplir casi ninguno de los preceptos para los que nació, perdidos todos sus componentes en su marasmo personal crónico. Pero si le estructura falla, el liderazgo naufraga. Los artículos arriba mencionados presuponen buena voluntad al Presidente y a veces le desean suerte. Yo no tengo el gusto de conocerle personalmente, pero visto lo visto solo puedo presuponer lo contrario: la españolísima necesidad de perpetuarse en el cargo por el mero hecho de poseerlo. No percibo mucho más, ojala me equivoque.

Y a esto se suma el revuelto de tripas anti democrático que supone la elección de ese cargo. El tema de las listas libres o de una voz un voto (o una cuota, si nos ponemos economistas) está muerto y enterrado. Y eso vuelve a sumar desapego.

La LCSP, la ley Omnibus y otros amigos que vienen a visitarnos deberían de servir de reflexión sobre el camino que se nos marca. Crudo, muy crudo. Y ahora mismo solo nos une un anillo que todos quieren y nadie controla.

La inevitable agrupación colegial que vendrá en breve de los 26 COAs que hay ahora (algunos de muy dudosa necesidad de existir) no creo que retorne a los 6 originales (León, Bilbao, Barcelona, Madrid, Valencia y Sevilla), pero si hubiera cabeza debería de ser capaz de agruparse por criterios de economía para el colegiado nacional y no de preservación de poderes.

El anillo que nos une no es funcional, no es representativo, no nos hace sentir parte de algo.

¿Dónde estás Frodo? ¿Quieres que te acompañemos al volcán?

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 24 junio, 2014 por en Sin categoría.
A %d blogueros les gusta esto: