arquitectura con minúsculas

"mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo" e. galeano

arquitectos y futuro II: ¿sobran estudiantes?

Imagenotro tema candente en el congreso, e íntimamente ligado al anterior, fue el del número de escuelas de arquitectura y estudiantes en las mismas.

se denunció la proliferación de escuelas de arquitectura – tanto públicas como privadas – en los últimos años, que han alcanzado ya el número de 39* en España. y digo “denunció” porque se planteaba su creación como un auténtico atentado contra la profesión, la sociedad y los propios estudiantes que a ellas acuden.

un asistente propuso reducir directamente su número a la mitad, y limitar con ello el acceso a los estudios de arquitectura. si ya somos demasiados, ¿por qué permitir que sigamos creciendo?

no importa que alguien quiera – y pueda (porque tiene una nota de corte adecuada, recursos para desplazarse a otra ciudad si en la suya no hay una de esas 39 escuelas, tesón y capacidad de sacrificio para estudiar una carrera larga y dura…) – estudiar arquitectura. nosotros, que ya hemos podido estudiarla, y ya somos arquitectos; vamos a limitar esa posibilidad a las generaciones más jóvenes, porque ahora no hay trabajo y hemos constatado que se debe a que somos demasiados.

como profesora en una de esas nuevas escuelas de arquitectura – pública para más señas (lo cual parece ser doble delito porque parte de los estudios se subvencionan con dinero de todos) – no puedo compartir esta opinión.

los dos años que lleva funcionando nuestro Grado, se han cubierto con creces las plazas ofrecidas (70, nuestra contribución al demasiados es modesta) y se ha quedado mucha gente fuera sin poder optar a los estudios. es decir, hay una demanda real, hay gente que quiere estudiar arquitectura, que quiere ser arquitecto, que es consciente de la situación actual (lo viven todos los días en sus casas), que sabe que el sector tiene paro, que se construye poco, etc. y, aun así, quieren intentarlo.

pero mi rechazo a esa propuesta de limitar las escuelas y su oferta de plazas, va más allá de mi condición de docente, y entronca directamente con mi condición de persona en una sociedad democrática, culta y libre (o que debiera serlo).

no se puede decir a la gente que no estudie algo que le interesa porque no le podemos garantizar el trabajo. la universidad no es una agencia de colocación. es – o debería ser – un lugar al que se va a adquirir conocimientos para desempeñar mejor en el futuro un trabajo; trabajo que revertirá en la sociedad en la que se vive. la sociedad es receptora de ese beneficio, pero eso no puede convertirla en castradora de sus miembros, limitando su libertad para elegir el modo en que quieren contribuir.

los estudios de arquitectura no son un camino de rosas: acceder no es sencillo (la nota de corte es muy elevada); los años de estudio son muchos (seis frente a los cuatro habituales); el nivel de esfuerzo y trabajo es elevado (las noches en blanco se convierten en una rutina)… si alguien quiere enfrentarse a ello, ¡adelante!

(decía sabina en una canción que no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió. quizá los estudiantes de arquitectura no quieran vivir toda la vida con esa nostalgia.)

*el dato de 39 escuelas lo aportó un asistente. por nuestra parte no hemos podido constatar más de 34 según la página del ministerio de educación

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Acerca de rqlmartinez

arquitecta, docente e investigadora

38 comentarios el “arquitectos y futuro II: ¿sobran estudiantes?

  1. rqlmartinez
    28 diciembre, 2015

    Casi han transcurridos dos años desde que publicamos este post. Ha sido el más leído y también el más contestado del blog. Se trata, sin duda, de un tema polémico que suscita mucho debate, lo cual siempre resulta interesante.
    Durante este tiempo, me he esforzado por aclarar en los comentarios mi punto de vista, y creo que mi opinión se encuentra – entre el artículo y ellos – suficientemente desarrollada. Por ello, pido perdón si no contesto de manera personal todos los comentarios pasados o futuros.
    Agradezco, en cualquier caso, el tiempo dedicado a leer este artículo y comentarlo, especialmente a aquellos que habéis sabido aportar vuestro punto de vista sin caer en la descalificación de mi persona.
    ¡Saludos!

  2. Emilio Portillos
    23 diciembre, 2015

    http://economia.elpais.com/economia/2015/12/22/actualidad/1450814389_336645.html

    Hay que tener mucha cara para escribir lo que se dice en este post. Os debería dar vergüenza.

    • rqlmartinezr
      23 diciembre, 2015

      Estimado Emilio. No es cuestión de más o menos cara, sino defensa de la libertad de opciones. ¿Crees que los estudiantes no conocen estas encuestas o no leen estos artículos? Son perfectamente conscientes y, si aún así – y avalados por su expediente previo – deciden que quieren emprender ese camino, bajo mi punto de vista lo vergonzoso sería prohibírselo.

      • Warrior Of The Barrio
        23 diciembre, 2015

        Un estudiante de 17 o 18 años, vive en los mundos de Yupi, muchos piensan “si todas las carreras están mal”, “cuando termine se habrá pasado”. Y nadie le ha explicado de que va el tema de ser arquitecto, durante los estudios nadie te lo dice tampoco. Nadie que entre en la escuela, ni antes ni ahora piensa en la realidad que hay más allá del paro, lo que vale simplemente ponerse a funcionar como arquitecto, lo caro que es un seguro de responsabilidad civil, de la responsabilidad que tienes como técnico, de compañeros que regalan sus honorarios y destrozan la profesión, hay muchas trabas para trabajar.
        “Lo vergonzoso sería prohibírselo”, sabe usted que si pusiésemos el doble de facultades de medicina se llenaban, pero quién lo paga, y sobre todo qué hacemos con los futuros egresados, ese capital humano. Con la pólvora del rey duele menos, pero esa formación que están recibiendo esas personas no les va a valer de mucho, es un como un fraude. Si la universidad falla en lo fundamental que es dar a sus alumnos una preparación para su vida laboral, quiere decir que sobra (sobran escuelas).
        Como decía antes hay muchos trabas para trabajar de arquitecto que te prohíben trabajar de ello y eso es lo realmente vergonzoso. Sinceramente hubiese preferido la vergüenza de una nota de corte hace 10 años que esta, siento que he perdido parte de mi juventud. Aunque soy positivo recientemente aprobé una oposición a FCS, vida nueva señores, les dejo con su merienda de negros.

      • emilio Portillos
        28 diciembre, 2015

        Pero dios mio, pero qué estás diciendo????? Sabes lo que es una nota de corte???? Sabes para qué está???? De verdad tú eres profesora de universidad??? Lo pregunto sin ofender. Simplemente es que me extraña.
        Cómo alguien decía por ahí abajo creo que tienes intereses espurios

  3. Warrior Of The Barrio
    22 marzo, 2015

    Desde luego que sobran estudiantes de arquitectura o los planes de estudio están mal diseñados. Si el 90% de los que terminan se ven condenados a la inmigración para trabajar como currito (perdiendo un capital humano que ha costado mucha pasta y tiempo para formar) o se ven condenados al paro o a reciclarse (invirtiendo de nuevo en educación para formarse en desempeñar otras profesiones), no solo quiere decir que no hagan falta tantos arquitectos, quiere decir que nos estamos equivocando ya que es un gran síntoma de la perdida de calidad educativa de una universidad que sus egresados no sean capaces de encontrar trabajo.
    Un arquitecto podrá orientar su carrera profesional a otros sectores, puede ser pero es difícil, porque para el personal de recursos humanos de una empresa un arquitecto es un tipo que hace edificios y tiene razón es es lo que nos han enseñado.
    La realidad es que mayoritariamente aunque estudies en una buena escuela de arquitectura de las que hay en España (que se cuentan con los dedos de las manos y sobran) vas a estar condenado a la INMIGRACIÓN, al PARO y al SUBEMPLEO. Es triste pero estudiar arquitectura es una forma de llegar a los casi 30 años siguiendo viviendo en casa de tus padres porque no te da para independizarte y poder desarrollarte no como profesional si no como algo más importante como persona (es muy duro un mes donde te comen los gastos, gasolina, cuota de autónomos, seguro…). Lo siento los números no me salen y yo ya he decido dedicarme a otra cosa y lo hago con todo el dolor mi alma pero de algo hay que vivir y los que hemos echado raíces en este país lo tenemos jodido para emigrar.

  4. ber
    31 agosto, 2014

    Yo lo siento pero yo estoy totalmente de acuerdo con David. Sera que llevo en esto de la profesion mas de 10 años. Aqui tienes un catedratico hablando del tema:

    http://sevilla.abc.es/sevilla/20140831/sevi-entrevista-rafael-manzano-201408301958.html

    Es eso lo que tu quieres mas de lo que dice este hombre?

    Por cierto el comentario de Jose María Echarte no tiene desperdicio. Me ha hecho recordar el lenguaje de algunos de los flipados de los profesores de proyectos que tuve. Bla Bla Bla pero ninguno tuvo un cliente en su vida. Ve y ponte a hablarle a un cliente asi. Y no olvidemos que esto es una profesion y que vivimos de los clientes.

    • rqlmartinez
      31 agosto, 2014

      Me parece perfecto que no compartas mi opinión, ber. De hecho, he podido constatar desde que escribí el post que se trata de una opinión minoritaria.
      Lo que me molesta es que se quiera inferir que la misma nace de oscuros y egoístas intereses personales y no de la convicción de que debemos tener cierta libertad para hacer nuestras opciones.
      Yo no quiero más de lo que dice Rafael Manzano. De hecho, mi esfuerzo hacia los alumnos está en hacerles ver que su camino futuro pasa por enfoques diametralmente distintos a los que a mí – y a toda mi generación, las precedentes y muchas posteriores – me inculcaron en la escuela (el estudio unipersonal, la obra singular, la publicación en el Croquis como medida del éxito, etc)
      Y aunque Jose María no necesita que nadie lo defienda, te diré que coincidimos en promoción y ambos llevamos más de una década en la profesión, por lo que hemos tratado con numerosos clientes en este tiempo. Algunos son más sensibles a determinadas cuestiones y otros lógicamente no, pero eso no debe en ningún caso hacernos perder el sentido de responsabilidad y la ética inherente a nuestro trabajo.
      En cualquier caso, gracias por pasarte por el blog y dejarnos tu opinión.

      • Pumuki
        3 septiembre, 2014

        Ya estamos con que si es egoísmo esto o es lo otro, “estimada Raquel” póngase en el pellejo de alguien que ha invertidol 8 años de su vida de manera no más adecuada.
        ¿Qué puede trabajar de otro casa? Por supuesto, porque no le queda más remedio.

      • Alberto
        29 marzo, 2015

        http://economia.elpais.com/economia/2015/03/27/actualidad/1427451824_430006.html

        Tela telita que sigais defendiendo lo indefendible …. vosotros vereis.

    • Jose María Echarte
      3 septiembre, 2014

      He hablado a muchos clientes asi. Algunos han sido magnificos clientes, otros no lo han sido, con otros hemos decidido no trabajar, pero lo que ha sido constante es que he mantenido y defendido lo que creo mi responsabilidad.
      El cliente puede cambiar y lo logico es que mi criterio respecto a ciertas cuestionesno lo haga.
      [Y no oiga, no me estoy refiriendo a si queda bonito o feo o a si le pondrian usted un sobresaliente en proyectos. Un poco de seriedad]
      Lo cierto es que no acierto a ver donde esta el “bla bla bla” ¿En la asuncion de responsabilidades? ¿En la comprension de la tremenda capacidad que tiene nuestra labor para perjudicar o favorecer al conjunto de la sociedad?
      Quiza es que le parece complicado aunar una cosa con la otra. Es que lo es. Nadie dijo que dedicarse a esto fuera a ser facil. Se podra unas veces, otras veces no, quedara mejor o peor, dejara usted pelos en la gatera o estara mas o menos contento con su labor (Que es lo que nos pasa a todos)… pero la realidad por mucho que no le guste es (deberia ser) esa.
      Me pasa como a Raquel, yo no veo contradiccion con lo que dice Manzano (Quien de hecho esta protestando por la perdida de talento en el profesorado universitario).

  5. Jose María Echarte
    29 agosto, 2014

    Querido dfeervil, cuando quienes no compartimos su opinion hablamos de la arquitectura como servicio, o de la funcion social de la arquitectura (O la dimension social) es evidente que no nos referimos a chascarrillos simplistas relativos a lo que se cobre o se deje de cobrar o a si uno hace vivienda social o museos de recopetin.
    La profesion de arquitecto viene aparejada con UNA ENORME RESPONSABILIDAD hacia la sociedad: Nuestro trabajo da forma a los planes generales (O los denuncia si es necesario), construye nuestro entorno (El colegio de mi hija, sin ir mas lejos) o lo destruye, y por si esto le parece buenrollista, al menos reconozca que su labor (Y la mia) tienen un impacto economico, social y ecologico de primer orden que exigen que se se desarrolle CON RESPONSABILIDAD, independientemente de que sea usted arquitecto de la administracion, profesor universitario, profesional libre dedicado a concursos o Joaquin Torres himself.
    La universidad, por definicion, debe ser libre. Cuanto mas lo sea mejor sera pues su objetivo no es “que el BBVA contrate a un arquitecto” sino formar a ese arquitecto y hacerlo -o asi deberia ser- enseñandole a pensar por si mismo -sin lineas rojas ni intereses particulares ni economicos de por meedio- y de forma critica.
    En su ejemplo y como contraejemplo: ¿Que tipo de “gestion inmobiliaria” cree usted que enseñaria el BBVA pre 2008? ¿Y el dia despues de caer Lehman Brothers? ¿Cree que el criterio del BBVA seria la libertad de catedra y la formacion del alumnado de forma aseptica? ¿O es usted lo suficientemente consciente de que una empresa busca EN TODO MOMENTO su propio beneficio (Cosa que no me parece mal) y que eso puede no casar con la formacion (Y la informacion) que debe recibir un profesional? [Que la empresa busque su beneficio no esta reñido con buscarlo con honestidad y -de nuevo- responsabilidad]
    ¿Y si el curso fuera de TASACIONES? ¿Que cree que le enseñarian a usted ANTES de 2008? ¿Que cree que le enseñarian despues?
    ¿Y si Inmobiliaria Osuna diera “proyectos de vivienda”? ¿Cree que mejoraria mucho la cosa?.
    Este matrimonio que usted propone es siempre complejo. En estados unidos, donde hay empresas farmaceuticas FINANCIANDO programas de investigacion en bioquimica ¿Cree usted que esos programas van a ser especialmente analiticos con cualquier cosa que tenga que ver con sus “patronos”? . Lea a estos efectos el “No Logo” de Naomi Klein.
    Y no, no soy radical a este respecto. Entiendo que cabe la posibilidad de que la universidad y la empresa trabajen juntas, pero se debe ser EXTREMADAMENTE cuidadoso con que tipo de relacion se establece entre dos entes que pueden beneficiarse el uno del otro, pero que rara vez compartiran objetivos al 100%.

    Nadie le pide que deje usted de cobrar. Ni que no atienda a sus clientes ni que no mejore su economia. Cada vez que alguien reduce la responsabilidad social que albergamos como profesionales a una cuestion simplista sobre cobrar o no cobrar / hacer VPO o hacer viviendas de lujo, dios mata no ya un gatito. Mata un dientes de sable.

    Por otra parte, tiemblo al leer a alguno de ustedes la palabra “planificacion”. ¿Que es lo que hay que planificar y -por favor- QUIEN lo va a planificar?
    Personalmente estoy mucho mas tranquilo sin que nadie (Gobierno, grupo de notables, colegios de arquitectos o mesas de la construccion) tenga la mas remota capacidad de establecer cupos de ningun tipo, esto es:sin que nadie tenga la minima tentacion de PLANIFICAR la vida de las generaciones futuras.
    [Se empìeza planificando lo que vamos a construir y cuanta gente vamos a necesitar para hacerlo y donde y se acaba tomando SOMA en tabletas de comodo consumo]
    Hasta Hayek (Profeta del liberalismo real) le diria que esa planificacion, cuando excede de lo adecuado y recorta derechos o los pervierte, es altamente peligrosa.

    NOTA: Del paro tiene mucha culpa la crisis, pero seamos sinceros, esta no ha hecho mas que sacar a la luz una estructura profesional precaria, cargada de economia sumergida, mal estructurada, anticuada e incapaz de expandirse o internacionalizarse. El colapso era evidente desde hace AÑOS. De eso, amigos mios, somos responsables como profesion (Porque ay, lo sabiamos y muy poco hicimos por arreglarlo) ¿Deben pagar las generaciones venideras por nuestros errores mas de lo que ya lo van a hacer para pagar nuestras deudas?
    Acusar a Raquel o las universidades de hacer la vida miserable a los arquitectos es, en si mismo, lo miserable. Incluso (No sere yo sospechoso de lo contrario) asumiendo que las universidades y las escuelas de arquitectura han hecho muchas cosas muy mal.
    De hacernos la vida dificil nos hemos ocupado -en buena medida- solitos. ¿O acaso no sabiamos lo que se estaba cociendo en este pais -y en nuestro gremio- del 96 al 2004? ¿No votabamos en aquellos años? ¿No conociamos el concepto burbuja? ¿No sabiamos que los pisos que tasabamos estaban absolutamente sobrevalorados? Acusar de semejante forma a quien opina diferente resulta tremendamente propio de este pais, en el que siempre hay otro palo para aguantar nuestras velas.

    En mi caso, estoy con Raquel. Yo estudie arquitectura. No fue facil entrar ni la carrera fue un camino de rosas, pero nadie me nego la posibilidad por tener que pagar un factura que en gran media no era mia.

    • Pumuki
      3 septiembre, 2014

      No se porque debe usted temblar con la palabra PLANIFICACIÓN, la universidad pública es una inversión que hace el estado, Si el estado paga una matricula de 10000 euros por alumno al año (de los cuales el alumno solo paga 2000 o si tiene beca nada) y solo un 20% de ellos podrá llegar a ser arquitectos, no ha invertido de la mejor forma el 80% de su inversión, lo que termina repercutiendo a la larga en la sociedad en general en forma de paro, frustración, deuda ya que no se recupera esa inversión, personas que podían haber empezado a trabaja 7 u 8 años antes…

      ” Del paro tiene mucha culpa la crisis”
      Afirmar eso es darle coyunturalidad al problema, y el problema es estructural, España en situación normal, no construyendo más vivienda que Alemania, Italia y Francia se sobra con 15000 arquitectos para que estos puedan tener un sueldo de 2500 €, por lo que si en unos años vamos a tener 90000 arquitectos sencillamente muchos no podrán trabajar, por lo que tenemos un problema estructural.
      “¿O acaso no sabiamos lo que se estaba cociendo en este pais -y en nuestro gremio- del 96 al 2004? ¿No votabamos en aquellos años? ¿No conociamos el concepto burbuja? ¿No sabiamos que los pisos que tasabamos estaban absolutamente sobrevalorados? ”
      Yo en aquellos años ni votaba, ni estaba en el gremio.

      • Jose María Echarte
        3 septiembre, 2014

        Reduce usted -como suele hacerse- todo el trabajo de los arquitectos a la construccion, que es donde esta parte del problema. Lo hace ademas sin analizar que la estructura profesional es tremendamente precaria y que esta usted considerando un mercado autarquico (Arquitectos españoles trabajando en España) sin considerar la posibilidad de que las empresas de servicios se internacionalicen (Que es lo logico). Desde este punto vista su concepto de “planificacion” recuerda demasiado a un plan quinquenal de la epoca del desarrollismo con los nefastos efectos aparejados.

        Permita que los numeros me parezcan simplistas (15.000 arquitectos, 2.500 euros..) Esto no es ya planificacion: Es pretender que una profesion libre sea un funcionariado y el estado no esta para esto.
        Al menos para mi este reparto previo es peligroso porque parte de un juego de suma cero bastante empobrecedor: El de afirmar que el trabajo es siempre el mismo, siempre en el mismo campo y siempre en la misma proporcion.
        Reduce usted (No entiendo muy bien por que) a un 20% los que lleguen a ser arquitectos. Llegar llegaran TODOS a ser arquitectos.
        Otra cosa es que trabajaran en las cuestiones mas variadas, desterrado ya por fin ese imbecil concepto de que ser arquitecto es solo proyectar (solo el mundo de la construccion pura y dura) y gracias al cual en parte estamos como estamos.

        La inversion de la sociedad es la de tener profesionales formados, sin que sea otra cosa que una perdida de derechos manifiesta pretender que sea el gobierno quien ejerza la labor de “administrador” de cupos. La labor del gobierno es otra. Es la de controlar la legalidad de la estructura profesional. La de favorecer que se desarrolle de forma honesta y responsable. La de premiar la excelencia (Y no las bajas economicas, por ejemplo) y desterrar la chapuza. La de ayudar a expandirse a los profesionales para exportar la unica cosa que producimos en cantidad: -Capacidad profesional y talento- para que al hacerlo su exito revierta en beneficios para el pais y la sociedad.

        Esta es la realidad. Esto es lo dificil. Es evidentemente mucho mas facil jugar al “muerto el perro se acabo la rabia” y pretender una suerte de cupos dirigistas que nos garanticen (Hagamos lo que hagamos, y sin movernos mucho) un sueldo.

        Entendera usted que forma parte de una sociedad y que la pregunta es general. Que votara usted o no votara no elimina la realidad de que muchas de las quejas actuales provienen de nuestra habitual tendencia a la molicie social (En geneeral) y a la huida hacia adelante (Como profesionales).

      • Pumuki
        5 septiembre, 2014

        “Al menos para mi este reparto previo es peligroso porque parte de un juego de suma cero bastante empobrecedor: El de afirmar que el trabajo es siempre el mismo, siempre en el mismo campo y siempre en la misma proporcion.
        Reduce usted (No entiendo muy bien por que) a un 20% los que lleguen a ser arquitectos. Llegar llegaran TODOS a ser arquitectos.
        Otra cosa es que trabajaran en las cuestiones mas variadas, desterrado ya por fin ese imbecil concepto de que ser arquitecto es solo proyectar (solo el mundo de la construccion pura y dura) y gracias al cual en parte estamos como estamos.”
        Usted mismo lo ha dicho, que es lo que yo digo, de arquitectos llegaran a ser todos, ya que tiene un papel que lo afirma, pero no todos trabajaran de ello porque es imposible (por lo menos en España), trabajaran en cuestiones más variadas (desde el diseño de muebles a ropa, a ilustrador de libros de niños, organizador de eventos, profesor de mates…)para las cuales no te han preparado estudiando la carrera o existien otros caminos mucho mejor enfocados que ser arquitecto. La escuela de arquitectura no te enseña a ser un profesional de otras áreas, entonces podemos pensar que tal vez los planes de estudio están mal enfocados, pero ya existen lugares donde si existe ese enfoque alternativos y se llamaran escuela de diseño industrial, facultad de económicas, bellas artes, ciencias empresariales… para lo cual estudiar arquitectura está bien como experiencia vital.
        Esta la opción de irse fuera de España a trabajar, dejando el conchón ecónomico atrás puedes ingeniártelas como sea (yéndote de aupair un año antes), pero entonces el Estado pierde la inversión que ha hecho en ti (Universidad pública), la opción es crear una empresa Española con delegaciones en el exterior (internacionalizar una empresa), pero uno joven titulado no tiene los recursos ni contactos para llevar una empresa así desde 0 y la estructura empresarial de los estudios de arquitectura va dirigida un mercado local (no son como los grandes estudios de Países Bajos o Reino Unido, que hacen proyectos por medio mundo…esto es algo que también ha hecho bien el Señor Torres), la única solución es entrar en una gran constructora que trabaje fuera y eso no es fácil

        Recapitulando:
        ¿Sobran arquitecto?: para las necesidades que tienes España más de 15000 no son necesarios, por lo que sobran y muchos.
        Pero: siempre se puede abandonar la profesión lo que puede ser una decisión acertada o puedes pensar que el mundo es mucho más grande que tu propio país.
        Los estudios son una inversión de tiempo y dinero, tener profesionales formados para la cola paro o trabajando de otra cosa es un desperdicio de tiempo y dinero, el estado habrá perdido dinero y las familias de los estudiantes también, por lo cual estaremos en una sociedad más empobrecida y lo que es lo peor los estudiantes nunca volverán a tener 18 años.

  6. dfervil
    28 agosto, 2014

    Yo no entiendo por que cada vez que se habla de la enseñanza de arquitectura empezamos con lo de que es un “servicio social” a modo de coletilla buenrollista. No entiendo que significa exactamente. Significa que hay que hacer del nuestro un trabajo gratuito? O subvencionado como la sanidad? Que hay que ser buenos y no malvados capitalistas? Que hay que trabajar solo para la administracion? O para familias en riesgo de exclusion solamente? Que hay que rebajar nuestros honorarios para que todo el mundo pueda tener su arquitecto particular?
    Tampoco entiendo lo de tener cuidado con que la empresa entre en la universidad. Los estudios de arquitectura tambien? Los profesores con negocio propio no pueden enseñar? Si el bbva quiere contratar arquitectos se le dice que no? Si a cambio pide enseñar una asignatura de gestion inmobiliaria se le dice que no?
    Si te digo que mi objetivo es ofrecer un servicio inmejorable a mis clientes y a cambio espero beneficios que me permitan crecer como empresa, y mejorar mi economia en el proceso, y contratar empleados, soy un antisocial?
    Cada vez que alguien esgrime lo del servicio social como argumento, dios mata un gatito.

  7. david
    28 agosto, 2014

    Esto ya es lo último!!!! De verdad que no me creo lo que leo aquí.
    Sabes cuantos arquitectos habrá en 5 años? 90.000 (50.000 actuales mas 40.000 estudiantes) Sabes cuantos necesitará un país como España sin estar en burbuja? 15.000. Pero que milongas estas contando???

    Cuando dices que después de la crisis de los 90 tú saliste y encontraste trabajo es porque estábamos entrando en la burbuja (se llegó a construir mas en españa que en italia francia y alemania juntas)

    Cuando dices que no hay que limitar el número de estudiantes porque hay demanda es el razonamiento más pobre que he escuchado. Por ese mismo razonamiento que todo el mundo que quiera estudiar arquitectura que entre, sin nota de corte, porque no tener 50.000 ó 70.000 ó 100.000 estudiantes?

    Creo que lo que quieres decir y te da corte, es que haya un número de estudiantes suficiente para que tú tengas tu trabajo.

    Gente como tú y las universidades que han florecido por toda España sin ningún control ni planificación es la responsable de hacer la vida miserable a tantos arquitectos que les engañaron en su día y ahora no saben que hacer con sus vidas.

    Enhorabuena por tu trabajo!!!

    • rqlmartinezr
      29 agosto, 2014

      Estimado David, lo que quiero decir es exactamente lo que está escrito.
      Mi trabajo ha sido, y sigue siendo, diverso, y la docencia es una parte del mismo (aunque seguramente a la que más involucrada me siento en estos momentos).
      Nunca he pretendido engañar a ningún estudiante, ni los considero tan ingenuos ni a mí tan persuasora. Creo que hay información de sobra sobre nuestra profesión, sus estudios y su posibilidades de trabajo, para todo aquel que tenga interés en conocerla.
      En cualquier caso, gracias por visitar nuestro blog y dejar tus comentarios.

      • david
        29 agosto, 2014

        Mira lo que has escrito está muy claro. Y tú como profesora de una escuela de arquitectura pública y como escritora de un blog (que se escribe para expresar ideas y crear opinión) deberías en mi entender ser más cuidadosa con lo que dices porque al final estamos jugando con la vida de la gente porque estar 8 años en una universidad y al salir ves que no tienes ni posibilidades de tener una vida normal dentro de tu profesión es muy duro.

        Quizás como tú te mueves en el ambiente de la escuela con compañeros que todos vivís de la escuela (o como tú dices a la que más involucrada te sientes en estos momentos, que ya la expresión lo dice todo!!!!) pues claro que no pare la fiesta….. Para que vamos a controlar el número de estudiantes? Mientras a mí la escuela me dé un sueldo que me importa lo que le pase al conjunto de arquitectos?.

        Vuelvo a reiterarme y pienso que que hay que tener mucha cara para defender lo que estás defendiendo.

      • rqlmartinez
        30 agosto, 2014

        No me deja responder a tu comentario posterior, David, por lo que te contesto al hilo de éste.
        Entiendo que no compartas mi punto de vista, incluso que defiendas uno diametralmente opuesto al mio.
        Pero me parece inadmisible que para defenderlo recurras a la descalificación personal. Máxime cuando – y corrígeme si me equivoco – ni siquiera me conoces personalmente; por lo que tus observaciones sobre mi modo de vida o mi compromiso con la profesión son absolutamente inexactos y gratuitos.

      • david
        30 agosto, 2014

        Descalificación personal? Tú respondes a alguien que dice que habría que controlar el número de estudiantes calificándolo como altamente peligroso. Anda léete lo que escribes. Por cierto todavía estoy esperando que me contestes por qué es peligroso.

        De verdad no te conozco de nada, seguramente vas con buenas intenciones pero si no te das cuenta que estéticamente queda muy feo que perteneciendo a la casta de la universidad defiendas lo que defiendes con la que está cayendo en la profesión. Y ya sabes aquello que de ética sin estética no es ética.

        Lo dejo, creo que ya he expuesto lo que pienso.

        Hasta siempre.

      • rqlmartinez
        31 agosto, 2014

        David, creo que quién debe leer más despacio lo que escribo eres tú. Yo no he calificado a nadie de peligroso, sino a la idea de que “algo o alguien (gobierno, coas, etc.)” decida por nosotros lo que debemos estudiar.
        El motivo creo que está muy bien explicado por Jose María Echarte – poco sospechoso de alinearse con las castas – en su comentario al post.
        Un saludo.

      • Pumuki
        3 septiembre, 2014

        Lo sincero entonces sería decirles a los estudiantes el primer día de clase del primer curso: “De ustedes sólo un 20% terminará trabajando de arquitecto y con un sueldo muy normalito, y tendrán mucha ventaja todos aquello que el gremio les venga en la sangre, porque esta carrera funciona conociendo a muchos contactos, promotores, constructores, referencias, carteras de clientes. Claro que siempre pueden dedicarse a otra cosa, como el diseño industrial o la ingeniería civil. pero para ello hay estudios mucho mejor enfocados, incluso para peón en el campo valorarán más a un tío que lleve 2 años trabajando como jornalero que ustedes por muy arquitectos que sean. Claro que se pueden ir a otro país, pero con un buen colchón económico, pensando que allí estarán a la cola de los locales, solo serán extranjeros con estudios y si es un país de habla no hispana deberán de conocer además del Inglés el idioma local
        Se van a pasar de 6 a a 8 años sudando tinta, valoren si merece la pena porque cuando terminen ustedes ya no tendrán 18 años”.

  8. Dani
    8 agosto, 2014

    “La universidad no debería ser una agencia de colocación.” Pues qué quieres que te diga, ojalá lo fuera, que alguien planificara las necesidades de un determinado colectivo a futuro y no abocar a los estudiantes al paro y a la necesidad por no haber cerrado la puerta a tiempo. ¿Qué sentido tiene formar 60.000 arquitectos para un mercado que admite la mitad? ¿No es mejor dar un disgusto a tiempo, cuando se puede solucionar estudiando otra cosa, que no una vez has acabado?
    “La universidad no debería ser una agencia de colocación”, muy buena frase, muy ilustrativa del problema actual del mercado laboral, donde todos se deben reinventar desde profesiones obsoletas.
    Cuéntaselo a un arquitecto en paro como yo.
    Por cierto, tampoco debería todo el mundo tener derecho a una universidad donde ejercer la docencia.

    • rqlmartinez
      29 agosto, 2014

      Estimado Dani, gracias por pasarte por el blog.
      Dejo de lado tu útlimo comentario, que roza el ataque personal y se aleja del objetivo del post, y me reitero en que la universidad no debe ser el INEM. El objetivo de la misma debería estar más allá de cuestiones puntuales en la situación económica de un país.
      Entiendo que es duro no encontrar trabajo de aquello para lo que te preparaste, pero querer remediarlo mediante la prescripción de estudios según la demanda del mercado me parece altamente peligroso.

      • david
        30 agosto, 2014

        Por favor, me podrías explicar por qué es altamente peligroso???? Más peligroso para quién? Para los profesores de la Universidad que tenéis un sueldo o para los jóvenes arquitectos que les va a resultar imposible trabajar en condiciones mínimas el resto de sus vidas porque habéis saturado el mercado con un numero de arquitectos imposible de absorber???
        Espero tu respuesta. Gracias

      • Pumuki
        3 septiembre, 2014

        Claro que la universidad no es el INEN ni deber serlo, pero un síntoma de salud del sistema educativo es que tiene que garantizar un futuro profesional a sus egresados. Desde luego que la universidad no es el INEM de puertas para afuera, pero lo que esta claro es que lo es de puertas para adentro y más con ese sistema tan oscuro de selección de profesorado.

  9. Fernando
    5 febrero, 2014

    Olvidas un detalle importante cuando hablas de que todo el mundo tiene derecho a estudiar lo que quiera. Yo aladiría que todo el mundo “que tenga las aptitudes”.

    La nota de corte de selectividad no es en absoluto un indicador de tener aptitudes ni cualidades para ser arquitecto. Cuando hice la carrera, la mayor parte de la gente no sabía dibujar ni tenía unas nociones espaciales mínimas para ser un arquitecto. En las tutorías de pfc vi aberraciones propias de un estudiante recién entrado, distribuciones sin sentido, decisiones estructurales o funcionales sin pies ni cabeza, etc. Y sobre todo, mucha gente sin vocación ni interés real por la profesión.

    Me temo que mucha gente se matricula en Arquitectura por el supuesto prestigio social de la carrera y sin tener siquiera un talento mínimo. La universidad es un lugar de excelencia, no lo olvides. Y no hablo de excelencia en un sentido elitista, sino excelencia intelectual y profesional, excelencia por el hecho de desarrollar una profesión creativa, técnica y difícil. Bajando el listón de entrada y salida en las Escuelas no hace más que devaluar nuestra calidad y nuestra imagen ante la sociedad.

    • rqlmartinez
      29 agosto, 2014

      Estimado Fernando, gracias por tu comentario.
      Coincido contigo en la necesidad de excelencia y calidad.
      Lo que ocurre es que las aptitudes se demuestran durante la carrera (a priori solo sería posible instaurando de nuevo el examen de ingreso, y seguramente debería incluir más que la habilidad para el dibujo o las matemáticas). Sólo aquel que, una vez accedido a los estudios, demuestre tener las condiciones necesarias, debería obtener el título.
      Otra cuestión serían los baremos internos de las titulaciones, las presiones “de arriba” por los resultados en asignaturas, etc. que no siempre miran por esa calidad y excelencia necesarias.

  10. Pumiki
    19 enero, 2014

    “pero mi rechazo a esa propuesta de limitar las escuelas y su oferta de plazas, va más allá de mi condición de docente, y entronca directamente con mi condición de persona en una sociedad democrática, culta y libre (o que debiera serlo).”

    Me parece totalmente equivocado, porque estudiar arquitectura no es el fin, el fin es ser arquitecto, nadie tiene vocación de estudiante de arquitectura tiene vocación de arquitecto. Una sociedad culta y libre se sabe planificar, Alemania es una sociedad democrática, culta y libre con sólo 19 escuelas de arquitectura. El estado tiene que facilitar el acceso a la cultura pero con cabeza.

    “no se puede decir a la gente que no estudie algo que le interesa porque no le podemos garantizar el trabajo. la universidad no es una agencia de colocación. es – o debería ser – un lugar al que se va a adquirir conocimientos para desempeñar mejor en el futuro un trabajo; trabajo que revertirá en la sociedad en la que se vive. la sociedad es receptora de ese beneficio, pero eso no puede convertirla en castradora de sus miembros, limitando su libertad para elegir el modo en que quieren contribuir.”
    Desde luego que la universidad no es una agencia de colocación, pero si es un lugar donde vas a recibir una formación que luego revertirla a la sociedad, pero si tu futuro es el paro, dedicarte a una cosa para la que no te han formado o irte al extranjero para ejercer como arquitecto, sin lugar a dudas que esa sociedad no se va a beneficiar de esa formación que te dio. Desde luego que prefiero que esta sociedad oriente a los futuros estudiantes sabiendo donde se meten y pensando en que se juega el dinero y luego los castre con 25 o 26 años con un futuro más que sombrio.

    • rqlmartinez
      21 enero, 2014

      Lo primero es de verdad agradeceros el interés y el nivel del debate. Si esto se produjera en otras instancias seguramente los resultados – a nivel sociedad y a nivel universidad – serían mucho mejores.
      Mantengo que la universidad no es un agencia de colocación, y aunque creo firmemente que debe servir a la sociedad; lo que me parece peligroso es identificar sociedad=empresa.
      Cuando yo comencé la carrera, la profesión estaba en plena crisis (la de principios de los noventa). Sin embargo, al acabarla, estábamos en pleno boom inmobiliario. De haber seguido los dictados del mercado, no tendría que haber estudiado arquitectura en aquel momento; y no es que esa decisión después me haya proporcionado ingresos brutales (durante el boom pude trabajar y vivir pero en ningún caso “forrarme”), pero sí me ha permitido desarrollar un trabajo digno y adaptarme a las distintas situaciones laborales que he ido encontrando.
      Por eso me parece peligroso una lectura inmediata de lo que el mercado demanda y lo que la universidad le ofrece. Porque me parece que el problema está más en el mercado que en la universidad. Y mientras no dejemos de pedir un doctorado para trabajar en un call-center, la gente seguirá yendo a las universidades en masa; en muchos casos sin vocación, sin ganas de aprender, pero tratando de mejorar sus opciones laborales posteriores.

      Lo que yo trato precisamente de defender es lo contrario. Que todo aquel que tenga vocación, ganas, interés, capacidad de esfuerzo, etc.; tenga la opción de estudiar lo que quiere. Por supuesto, que no se le engañe, que se le diga lo que hay y lo que podrá haber cuando acabe. Cuáles son sus opciones reales y a qué habrá de enfrentarse cuando acabe.

      No sé cuántas escuelas hay en Alemania. Wikipedia apunta alguna más de 19, pero reconozco que no he chequeado todos los enlaces (http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_architecture_schools_in_Germany) y en esta otra página se enlazan 60 (http://www.krawumm.de/architekturhochschulen)

      • Pumiki
        21 enero, 2014

        -“Mantengo que la universidad no es un agencia de colocación”
        También habría que ver a que nos referimos a universidad como agencia de colocación, porque la universidad de puertas hacia afuera no coloca a nadie, no es La Academía de Zaragoza que reparte destino al Alférez al terminar sus estudios, de puertas hacia dentro es indudable que crea una serie de puestos de trabajo, con un proceso de selección de personal mucho más particular que otras enseñanzas, y de está segunda forma usted se está beneficiando y seguramente sea una docente estupenda y vocacional (aunque también es muy común ver pésimos docente, sobre todo en proyectos), seguramente sus condiciones no sean las mejores como profesora colaboradora, pero hay una colocación y seguramente merecida. Lo que está claro que una persona estudia para tener un futuro laboral digno, quien quiera colocarse que haga una oposición.

        “Cuando yo comencé la carrera, la profesión estaba en plena crisis (la de principios de los noventa).”
        Con la crisis de los 90 hay una pequeña diferencia, había 9 etsa en España y entre 18000 y 19000 arquitectos, ahora mismo hay 40 escuelas (creo que sonda por ahí el número) y 60000 arquitectos, y con un stock de viviendas de entre 15 y 20 años (6,1 millones de pisos susceptibles de ser ocupados o bien en construcción), es indudable que si todos nos dedicamos a los que se nos ha enseñado en la escuela el número es simplemente insostenible. Claro que te puedes dedicar a otra cosa, pero a lo mejor hubiese sido mejor tomar un camino más fácil y mejor enfocado, y claro que puedes inmigrar, dejando lejos a tú familia, novi@ y amigos y llegando a un país donde te pones a la cola de los oriundos. Las posibilidades para una joven arquitecto a día de hoy de dedicarse a lo suyo, sencillamente son jodías, además debe de contar con un aval económico tanto si sale fuera de nuestras fronteras como si se establece como autónomo en este país y quiere montarse como arquitecto independiente porque no va ser normal que den trabajo en un estudio que con ello tienen de sobra (aval que no todo el mundo tiene y ya veremos si es rentable con el futuro que se le cierne).

        “De haber seguido los dictados del mercado, no tendría que haber estudiado arquitectura en aquel momento; y no es que esa decisión después me haya proporcionado ingresos brutales (durante el boom pude trabajar y vivir pero en ningún caso “forrarme”)”
        Si durante el boom pudiste trabajar y vivir bien pongamos 2000 euros al mes, teniendo en cuenta que ahora mismo el pastel es 10 veces menor, y hay más del doble de arquitectos, facilmente nos podemos ir a minijob (siendo optimista) de entre 200 o 500 euros al mes, no ganas en un año ni para pagar las licencias de autocad y otros programas, seguro de responsabilidad civil, alta de autónomo, cuota del colegio de arquitectos, material de trabajo, alquiler del local para el estudio (también puedes trabajar en casa de tus padres y recibir a los cliente en el salón de casa…)…

        Con todo es indudable que un joven arquitecto se tendrá que dar una vuelta de tuerca más o currar de lo que sea o reconvertirse en otra cosa, pero dedicarse a proyectar y construir edificios (como dice la RAE) es jodido.

        Por cierto no tengo datos, pero me da que en cierta medida las universidades privadas si están sufriendo en mayor medida esta crisis de la construcción, porque tenemos una campaña como esta http://www.unav.edu/web/escuela-tecnica-superior-de-arquitectura/jornadas-introduccion-arquitectura donde la ETSANavarra va a buscar alumnos de arquitectura a ciudades tan lejanas como Málaga o Granada, el dato es curioso porque esta escuela es la que mejor curriculum y fama tiene entre las privadas. Otras muestras son los anuncios que se te vinculan a tus búsquedas de internet o páginas visitadas, se me cuelan anuncios de universidades privadas o la cantidad de videos de youtube haciendo promoción a algunas escuelas como la Europea de Madrid, antes esto no pasaba.

  11. alberto
    18 noviembre, 2013

    Tu misma lo dices, habrá escuelas que cierren, o reduzcan sus plazas; o debería de haberlas; sin embrago, yo no conozco ninguna. La tuya, que por lo que comentas es una de nueva creación, nacida al amparo de una situación que nada tiene que ver con la actual, debería de ser una de las candidatas, pero, ¿teneis planes a corto plazo en los que se reduzcan las plazas? estoy seguro de que no, y al igual que vosotros,las demás escuelas, que tambien reconocen el problema, pero que se mantienen a la espera, “a ver si cierran otros, y nosotros nos mantenemos…”

    • rqlmartinez
      27 noviembre, 2013

      Estimado Alberto. Sólo en Madrid ya hay dos escuelas que este año han dejado de admitir estudiantes.
      Y, aunque parezca paradójico, la escuela a la que yo pertenezco sí ha nacido al amparo de la situación actual (arrancó en septiembre de 2011); y lo hizo con el convencimiento de que se puede ofrecer una formación en arquitectura alternativa a la tradicional. El tiempo dirá si fue una decisión correcta.

  12. alberto
    16 noviembre, 2013

    Eres profesora y defiendes tu puesto de trabajo, y en eso no hay nada ilícito, pero afirmar que estan ahí sabiendo a lo que se enfrentarán en el futuro es cuanto menos, arriesgado:
    Primero, porque la visión que la sociedad tiene del arquitecto en general no se corresponde con la realidad del sector; lo que para nosotros es pan de cada día (encargos que no se pagan, trabajar de falso autonomo, moverse en el limbo de lo “ilegal pero legalizable”, las demandas…) es apenas conocido por la población en general.Es un hecho que la arquitectura se ha alejado de la sociedad (pregunta por ahi para qué sirve un arquitecto, los más te diran que es un mero trámite), por lo que si dificilmente conocen la función del arquitecto, es casi imposible que conozcoan su realidad.
    Segundo, porque la elección de que estudios cursar se hace a los 18 años, siendo aún casi adolescente, y en uno o dos meses, bajo presión de familiares, amigos, novio/a, etc…, en un estado de inmadurez y desinformación.

    Hablas de vocaciones truncadas y de grandes capacidades avaladas con una nota de acceso alta que no podran cursar sus sueños por una decision arbitraria, pero te olvidas de hablar de la frustración de no encontrar trabajo y de la condena a una vida de trabajos precarios en cualquier sector (no en el nuestro).
    Tampoco hablas de la mediocridad a la que se estan rebajando las escuelas de arquitectura, porque las notas de corte ya no son altas, sino en muchos casos las mas bajas, lo que convierte la carrera de arquitectura en el ultimo tren al que subirse, en carreras de alunmos que estan ahi porque no habia otra, o por lo menos no habia otra con tan buen nombre…

    Desde mi punto de vista, opino que la universidad se ha convertido en un negocio, donde unos pocos vendeis una ilusion, y la vendeis cara, a cambio de vuestros privilegios y su sufrimiento, olvidándoos de ellos una vez salgan de las aulas (ya no será vuestro problema).
    ¿Recortar plazas? Lo rechazais, es un ataque a la cultura, al estado de bienestar, a nuestros derechos como ciudadanos (y a vuestros privilegios) pero, ¿y aumentar plazas o crear escuelas? eso sí lo aplaudis, crear mas esculeas mediocres o malas (ataque a la cultura), gastar el dinero público (ataque al estado), y empeorar la de por sí mala situación del sector (¿que hay el derecho al trabajo?), eso sí esta bien, porque así, los aventajados podreis colocar a vuestros amiguetes.
    A lo largo de la historia, van surgiendo nuevas profesiones, otras se adaptan, otras desaparecen. Con ellas nacen nuevos tipos de formación, nuevas titulaciones, y las viejas deben adaptarse o desaparecer, no es un ataque a nuestros derechos, es algo lógico y normal. La profesión de arquitecto creció exponencialmente durante años, crecieron las escuelas, y ahora ha llegado a su punto de inflexión, la profesión mengua, y el numero de plazas para titulados debe menguar con ella.

    • rqlmartinez
      16 noviembre, 2013

      Gracias Alberto por comentar en nuestro blog.
      Desde luego es un tema controvertido, y seguramente la extensión del post no permita profundizar en sus múltiples aristas.
      Permíteme que empiece por lo personal, pues hasta en dos ocasiones hablas de mis privilegios y querría aclarar ese extremo.
      Tanto yo como mis compañeros en este blog somos simples profesores asociados en una universidad pública (si conoces el sector, sabes lo que esto significa). Yo sí me siento una privilegiada, aunque no por los motivos que tú quieres ver; sino por la oportunidad de compartir mi tiempo con los alumnos, intentar transmitirles lo que sé y seguir siempre aprendiendo para mejorar día a día.
      Entrando en la necesidad o conveniencia de no limitar la oferta en las escuelas, efectivamente la sociedad tiene una percepción distorsionada de nuestra profesión, que nosotros no hemos sabido modificar y que los medios – anuncios, películas, prensa – muchas veces idealizan. Aunque no en mayor medida que en otras profesiones como periodistas o abogados. Sospecho que el que empieza en una escuela de derecho se ve a sí mismo defendiendo a un inocente falsamente acusado ante el Gran Jurado, y el que quiere ser periodista lo hace pensando en destapar el Watergate. Del mismo modo, muchos estudiantes de arquitectura llegan deslumbrados por la promesa de éxito y dinero que los archiconocidos nombres de siempre destilan.
      Que hay muchas escuelas que fomentan esa imagen, que no se les explica la realidad de nuestra profesión tampoco a aquellos que un día han de ejercerla; puede ser cierto (yo viví esa situación en mis años de estudio, y recibo algunos mensajes en ese sentido hoy en día, pero no sería prudente si afirmara tajantemente que en todas es así). Sí puedo decir que en nuestra escuela tratamos de contarles desde el primer día de qué va de verdad esto. Y que ya en primeros cursos tenemos alumnos interesados en desarrollos profesionales que van más allá del proyecto y la obra singular.
      Es pronto para afirmar si somos una escuela mala o mediocre, y serán nuestros primeros egresados quienes deberán dar la medida, buscando su hueco en la sociedad y el mercado de ese momento.
      Pero más allá de la situación concreta del lugar donde yo ejerzo la docencia; creo que la cuestión con los arquitectos no es que seamos muchos. Es que somos muchos para hacer todos lo mismo o, por decirlo de otro modo, para hacer lo que hasta ahora nos han contado que debíamos hacer: montar nuestro pequeño estudio y concursar esperando ese premio que nos sacaría del anonimato y nos llevaría a compartir mesa y mantel con las estrellas. Hay muchas posibilidades en nuestra formación que han sido infravaloradas cuando no abiertamente desdeñadas (ye ese es el origen de buena parte de la frustración cuando se han tenido que ejercer); y en esas vías alternativas hay un enorme potencial de trabajo y transformación de nuestras condiciones en el mercado laboral y nuestra imagen social.
      Confío en que, poco a poco, seamos capaces de lograr este cambio; tanto los que ya estamos ejercicendo, como los que se preparan para hacerlo.
      Habrá escuelas que cierren, que bajen sus cupos, sus notas de corte… y no será malo si responde a un momento social, pues al fin y al cabo la nuestra es una profesión de servicio a la sociedad.

      • Pumiki
        19 enero, 2014

        Vamos que entonces un arquitecto sencillamente se tiene que reinventar y dedicarse a otras cosas para las que no ha sido preparado. Entonces, por qué no mejor estudiar otra cosa?
        En una escuela de arquitectura nadie te prepara para otras salidas como la docencia (de lo que sea), diseño de muebles, diseño de joyas, juguetes, videojuegos, a la agricultura (se de algún caso), telecomunicaciones (se algún caso, si si, donde se han metido y bueno todo se aprende y te das cuenta que lo que enseñan en la universidad…), en la industria (un delineante de lujo)… ahora para dedicarse a o otros menesteres, ¿no es mejor coger un camino más fácil y mejor enfocado? Porque para todo esto, las interminables noches sin dormir por Proyectos, o aprobar el bendito examen de Estructuras III no han servido para nada a parte de certificar que eres un tío medianamente inteligente con recursos y sobre todo capacidad de trabajo y la moral alta.
        La universidad debe preparar para el mundo laboral, porque es una inversión del estado y de las familias. Las escuelas de arquitectura son a día de hoy una fábrica de parados a parte de ser un despilfarro (stock inmobiliario de 15 a 20 años) lo que conlleva a las frustración de los egresados.

    • Pumiki
      19 enero, 2014

      Totalmente de acuerdo con el compañero.

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Esta entrada fue publicada en 12 marzo, 2013 por en educación y etiquetada con , , , , .
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